
Constantino Sotoca: Una alternativa firme para el desarrollo Global. |
Volver
Artículo de Constantino Sotoca
Una alternativa firme para el desarrollo global
Decía un filósofo francés, Lamennais, que “el movimiento veloz que agita al mundo no se oye sino andando”. Y así ha sido como con paso firme, año tras año, el movimiento cooperativo ha ido ganando un espacio cada vez más importante en esta economía globalizada que no conoce fronteras.
En algo más de siglo y medio de existencia, el cooperativismo ha logrado avanzar y “agitar al mundo” gracias al esfuerzo intenso, callado, comprometido y anónimo de millones de personas que, en todas partes del mundo, han escogido a este tipo de organizaciones como herramienta para luchar contra la pobreza, para apostar por el desarrollo y para ofrecer a sus familias un futuro lleno de esperanza.
Millones de razones que encuentran en este Año Internacional de las Cooperativas, declarado por la Organización de las Naciones Unidas, el mayor de los reconocimientos y una extraordinaria plataforma para concienciar a la sociedad mundial sobre el impacto socio-económico de este tipo de empresas y su potencial, como reza el lema de esta conmemoración, para “ayudar a construir un mundo mejor”.
Un mundo en el que adquieran cada vez más protagonismo fórmulas que potencien el empleo local, porque en lo local construyen su realidad con vocación de futuro; que apuesten por la inclusión de quienes más dificultades tienen para acceder al mercado de trabajo; que se sitúen a la vanguardia mostrando un compromiso total con la responsabilidad social corporativa; que adopten estrategias de innovación, y que combinen eficiencia económica con racionalidad social.
Pues bien, no cabe duda de que en ese nuevo espacio las cooperativas pueden ocupar un lugar destacado, ya que son empresas que tienen la participación democrática, la solidaridad, el desarrollo sostenible, la cohesión social y el compromiso con la comunidad como principales señas de identidad.
Así se ha puesto de manifiesto en nuestra comunidad autónoma, en la que el movimiento cooperativo cuenta con una dilatada trayectoria que nos ha situado a la cabeza de España en creación de empresas y empleo en el sector, aún en estos últimos años presididos por la crisis económica.
Años en los que los cooperativistas de la Región, al igual que el resto de los emprendedores murcianos, han tenido que superar muchos obstáculos que, sin duda, han puesto a prueba su ilusión, su determinación y esa audacia que les llevó a intentar hacer realidad un sueño compartido.
Murcianos que, a pesar de la dificultad, han seguido luchando cada día porque, como decía el poeta, “la audacia contiene en sí misma genio, poder y magia” y esa “magia”, en el caso de las empresas sociales y solidarias, despierta auténticas vocaciones.
Esas vocaciones que han encontrado y seguirán encontrando el apoyo del Gobierno regional, que es consciente de que las cooperativas pertenecen a un sector con visión, amplio, generoso e innovador, que nos puede ayudar a alcanzar el futuro de progreso que todos queremos para la Región.
Creo que este Año Internacional de las Cooperativas tiene que ser, necesariamente, un tiempo en el que reconocer y valorar públicamente la aportación que con su esfuerzo colectivo hacen a nuestra economía todos y cada uno de los cooperativistas murcianos, desde todos los rincones de nuestra geografía, en los más variados sectores productivos.
También debe ser un tiempo en el que animarles a preservar su tenacidad, su tesón, su ambición por crecer y mejorar, en definitiva, su entusiasmo, porque es esa ilusión persistente la que les conducirá al éxito al final del camino.
Se suele decir que hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños, pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes. Estoy convencido de que esa grandeza es una de las mayores virtudes de las cooperativas y de quienes las integran. Y confío en que este año de celebración, en momentos que invitan más que nunca a la reflexión y al cambio, permita reafirmar claramente el papel que cooperativas pueden jugar como alternativa de desarrollo global.
|